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18 abril, 2026La capital de Santander inició hoy una trascendental etapa espiritual con la posesión canónica de Monseñor Luis Augusto Campos Flórez como nuevo arzobispo de Bucaramanga. El acto solemne, celebrado en la emblemática Catedral de la Sagrada Familia, contó con el respaldo institucional del gobernador del departamento, MG (R) Juvenal Díaz Mateus. Este relevo episcopal se produce tras la renuncia por límite de edad de Monseñor Ismael Rueda Sierra, quien lideró la jurisdicción durante 15 años desde su nombramiento en 2009. Con su llegada, el prelado asume el desafío de guiar a una comunidad que hoy celebra el inicio de un camino basado en la sabiduría, la humildad y el servicio social.
El nuevo jerarca, nacido en Bogotá el 23 de agosto de 1958, llega a la “Ciudad de los Parques” con una robusta formación académica y pastoral que incluye estudios superiores en Roma y París. Monseñor Campos Flórez fue ordenado sacerdote hace 41 años y, antes de este nombramiento, se desempeñó desde el 2020 como obispo de la Diócesis de Socorro y San Gil. Su trayectoria combina la docencia en seminarios mayores con una gestión administrativa eficiente, cualidades que ahora pondrá al servicio de la evangelización en el oriente colombiano para fortalecer los valores fundamentales de la sociedad civil y religiosa.
La Arquidiócesis de Bucaramanga, que fue elevada a este rango el 14 de diciembre de 1974 por el Papa Pablo VI, representa hoy una de las instituciones más dinámicas del país. Actualmente, el nuevo arzobispo liderará una estructura compuesta por 113 parroquias, organizadas estratégicamente en tres vicarías episcopales que cubren la mayor parte del área metropolitana. El equipo de trabajo está integrado por cerca de 170 sacerdotes diocesanos, quienes tienen la misión de acompañar la vida misionera y social de una región que destaca por su crecimiento urbano y su compromiso con la formación de jóvenes y familias santandereanas.
Este cambio de mando eclesiástico refuerza el papel histórico de la Iglesia en Santander, una institución que desde su creación como diócesis en 1952 ha sido pilar en la atención de poblaciones vulnerables. Bajo la dirección de Monseñor Campos Flórez, se espera que la Arquidiócesis potencie sus iniciativas educativas y sociales en un territorio que demanda una presencia activa frente a los retos del siglo XXI. El compromiso del nuevo pastor se centra en mantener el legado de su predecesor, asegurando que la misión evangelizadora continúe impactando positivamente en el desarrollo integral de los habitantes de Bucaramanga y sus municipios aledaños.
(Foto: El Catolicismo)

