
Peajes a $700 ¿Beneficio social o botín electoral?
26 mayo, 2026
La democracia bajo llave y bajo fuego
26 mayo, 2026La Electrificadora de Santander (ESSA) emitió una alerta preventiva para todos sus usuarios en la región debido al notable incremento de las temperaturas y la inminente llegada del fenómeno de El Niño en el segundo semestre del año.
La entidad hace un llamado urgente a adoptar hábitos de consumo inteligente, ya que el uso prolongado de aires acondicionados y sistemas de refrigeración impacta directamente el valor final de la factura de energía. Para mitigar este impacto económico, la compañía promueve pequeñas acciones cotidianas en los hogares, tales como regular la temperatura de los climatizadores entre los 22 y 24 grados centígrados, optimizar la ventilación natural y desconectar de forma definitiva los electrodomésticos o cargadores que no se encuentren en uso activo.
El incremento térmico golpea con mayor fuerza a las poblaciones localizadas en las zonas cálidas del departamento y el Magdalena Medio santandereano. En municipios clave como Barrancabermeja, Puerto Wilches, Sabana de Torres, Cimitarra, San Vicente de Chucurí y El Carmen de Chucurí, el uso de tecnologías de climatización se dispara exponencialmente durante los días de calor intenso. Este comportamiento colectivo eleva la demanda general del sistema, provocando que los medidores residenciales y comerciales registren consumos sustancialmente más altos de lo habitual.
Frente a esta situación, la organización aclaró que mantiene una tarifa altamente competitiva que se ubica por debajo del promedio cobrado por las principales comercializadoras eléctricas del territorio nacional. Sin embargo, la empresa enfatiza de manera categórica que el costo reflejado en el recibo mensual depende directamente de los hábitos individuales de cada vivienda, comercio o industria. Toda la ciudadanía puede verificar los esquemas tarifarios actualizados a través de los canales digitales de la institución.
La urgencia del ahorro adquiere una dimensión nacional si se analiza la estructura de la matriz energética de Colombia, donde cerca de las dos terceras partes de la electricidad provienen de centrales hídricas. La escasez prolongada de lluvias y la evaporación acelerada disminuyen críticamente los niveles de almacenamiento en los embalses del país. Esta situación obliga a activar plantas de generación térmica que operan con combustibles alternativos, lo cual eleva de forma inmediata los costos de producción técnica en todo el mercado interconectado.
Finalmente, la corporación ratificó su compromiso con el desarrollo sostenible mediante la continuidad de campañas pedagógicas enfocadas en el uso legal y seguro del servicio. El éxito del suministro eléctrico residencial, comercial e industrial requiere la corresponsabilidad activa entre las empresas operadoras y los usuarios. Adoptar una cultura de eficiencia energética no solo alivia el bolsillo de los santandereanos, sino que protege la infraestructura y los recursos naturales de toda la nación.
(Foto: ESSA)

